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Viaje al Nuquí en el Choco Agosto 2008
“Sin duda, lo que más disfruté de Colombia fueron los días que pasamos en el Chocó. Posiblemente es el sitio más parecido al paraíso en el que he estado nunca. Y además, es diferente. Volamos al Chocó en avión, de Medellín a Nuquí. Desde el aire, si el cielo está despejado, se puede apreciar la belleza del paisaje. Nunca imaginé que la naturaleza fuera tan generosa y exuberante en Colombia. Nada más aterrizar se empieza a respirar otro aire, más limpio, más puro… Recuerdo que todos nos habían hablado de la humedad de la región, pero la temperatura es tan agradable, que la humedad o el calor nunca llegan a incomodar, sino todo lo contrario. Las playas son de arena fina y oscura, tanto que a veces parecen negras. Al atardecer el mar se funde con el cielo en una mezcla de increíbles colores. Verde, naranja, azul, violeta y negro. Esos tonos vienen a mi memoria cuando pienso en los baños que nos dábamos al atardecer, al borde de la espesa selva… La costa chocoana está llena de gente amable, como el resto del país y la selva es hermosa, muy hermosa. Tal vez por su belleza o por su quietud, por su paz, por sus lentos atardeceres, por el calor que desprenden sus habitantes, el departamento del Chocó me cautivó especialmente. Pura Colombia”. Maite Alfaro (España). 30 años. Periodista.5 de enero de 2009 9:29 |








